Rita Levi-Montalcini
Neurobióloga de doble nacionalidad, estadounidense e italiana (Turín, 1909-2012). Trabajó en una panadería para costearse los estudios hasta 1929, a pesar de su alergia a la levadura. Haciendo caso omiso a las exigencias paternas de no estudiar para ser buena madre y esposa, Rita se matriculó en la Facultad de Medicina de Turín en 1930. Se licenció en 1936. Trabajó como ayudante del famoso histólogo italiano Giusseppe Levi hasta que en 1938 el Manifesto della Razza, publicado por Benito Mussolini, prohibió a toda persona judía acceder a alguna carrera académica o profesional.
Durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, construyó un laboratorio en su propio hogar en donde estudiaba el crecimiento de las fibras nerviosas en embriones de pollo, lo que le valió como base para futuras investigaciones. Su primer laboratorio genético lo tuvo en su mismo cuarto. En septiembre de 1943 tuvo que huir de nuevo, en un pueblo al sur de Florencia ella y su familia sobrevivieron hasta el final de la guerra, con ayuda de amigos no judíos. El trabajo que desarrolló en estas condiciones tan precarias, sobre sustancias que hoy se conocen como factores neurotróficos, fue la base de gran parte de su investigación posterior.
Durante la guerra, estuvo en contacto con partisanos del «Partido D’Azione». Se planteó alistarse con ellos y luchar en el frente, pero no quería poner en peligro a su familia. Contribuyó a la causa falsificando documentos, y ayudó como enfermera y médico voluntaria en el cuartel anglo americano al que traían a los refugiados.
En septiembre de 1946 aceptó una invitación de la Universidad de Washington (Saint Louis), bajo la supervisión del profesor Viktor Hamburger. Aunque en un principio la estancia debía de ser por un solo semestre, se quedó 30 años. Fue aquí donde hizo su trabajo de mayor importancia, sobre los factores de crecimiento, por el que en un futuro le darían el premio Nóbel.
Se hizo profesora en 1958 y en 1962 estableció una unidad de investigación en Roma teniendo así que dividir su tiempo entre Roma y Saint Louis.
De 1961 a 1969 dirigió el Centro de investigación Neurobiológica de Roma y de 1969 hasta 1978 el laboratorio de biología celular.
El 1 de agosto de 2001, Carlo Azeglio Ciampi, entonces presidente de la república italiana, la designa senadora vitalicia.
Descubrió el primer factor de crecimiento conocido en el sistema nervioso, investigación por la que obtuvo el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1986, compartido con Stanley Cohen.
«Aún declarándome laica o mejor, agnóstica y librepensadora, envidio a quien tiene fe y me considero profundamente “creyente” si por religión se entiende creer en el bien y en el comportamiento ético: si no se persiguen estos principios, la vida no merece la pena ser vivida».
Fuentes: