Rosa María Sardà

Actriz, humorista, presentadora y directora teatral española. (1941-2020) Nació en el barrio barcelonés de Sant Andreu y pertenece a una familia de personas del espectáculo. Estuvo casada con el también actor Josep Maria Mainat, miembro del trío cómico La Trinca, y es hermana mayor del periodista Javier Sardà. Tuvo otro hermano menor que falleció por culpa del sida en los años 80. Tiene un hijo actor, Pol Mainat, con el que coincidió en Abuela de verano.

De formación autodidacta, empezó a hacer teatro de aficionados en el barrio de Horta. En 1962 pasó al teatro profesional, a la compañía de Dora Santacreu y Carlos Lucena, con la obra Cena de matrimonios, de Alfonso Paso y, de esta misma compañía, pasó a la de Alejandro Ulloa y, posteriormente, también a la de Pau Garsaball, con la obra En Baldiri de la Costa. Posteriormente dio el salto a la televisión. En 1975, protagoniza Una vella, coneguda olor, basada en la obra de Josep Maria Benet, y 1979 presenta el programa Festa amb Rosa Maria Sardà.  

Destacó en el cine en los últimos años de la década de 1980, época en la que participó en películas como El vicario de Olot, de Ventura Pons,  Moros y cristianos (1987), de Luis García Berlanga, y en programas para televisión en España como Vídeos de primera y Ahí te quiero ver, donde además de presentar, elaboró y supervisó los guiones y dirigió e interpretó los diferentes sketchs, e hizo su debut como directora de teatro con Ai carai! (1989), comedia del dramaturgo Josep Maria Benet.

En la década de 1990 trabajó con Fernando Colomo en El efecto mariposa, con Ventura Pons en Caricias y Amigo/Amado, y con Fernando Trueba en La niña de tus ojos, siendo candidata al Premio Goya, premio que ganaría dos veces por ¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?, de Manuel Gómez Pereira, y Sin vergüenza, de Joaquín Oristrell.

Además, ha sido maestra de ceremonias de los Premios Goya en tres ocasiones, en 1993, 1998 y 2001 y reapareció como presentadora al final de la Gala de 2009 y 2010.

En los últimos años su carrera ha estado más ligada al teatro, donde destacan sus varios papeles, como el de la doctora Vivan Bearing en Wit (2004), de Margaret Edson y en La casa de Bernarda Alba (2009), de Federico García Lorca, interpretando el papel de Poncia junto a Nuria Espert.

Rosa María Sardà fue una artista total, poseedora de una inteligencia mordaz y una versatilidad que la hacía brillar tanto en la comedia más ácida como en el drama más desgarrador. Actriz de raza y directora, su presencia en el teatro y el cine español y catalán dejó una huella de honestidad artística difícil de igualar. La Sardà, como se la conocía cariñosamente, nunca buscó el aplauso fácil, sino la verdad interpretativa y la provocación intelectual.

Su compromiso no terminaba cuando bajaba el telón. Fue una mujer de una conciencia social inquebrantable, que utilizó su voz para denunciar injusticias y defender la libertad de expresión. Su sentido del humor, cargado de ironía, era en realidad una herramienta para diseccionar la realidad y señalar sus contradicciones. Rosa María Sardà nos enseñó que la risa es una forma de pensamiento y que la dignidad de un artista reside en no traicionar nunca sus principios, ni en el escenario ni en la vida.

Fuentes: