Rosa María Mateo
Periodista española (Burgos, 6 de enero de 1943). Tras estudiar Bachillerato en Valencia, cursa estudios de Derecho y Ciencias Políticas así como en la Escuela Oficial de Cinematografía.
En 1963 ingresó como locutora en Radio Nacional de España, incorporándose en 1966 a los servicios informativos de Televisión española. En una primera etapa, desarrolló su carrera en La 2, entonces conocida como UHF, en programas como La segunda cadena informa (1968). A principios de los años 70 pasa a la Primera cadena, incorporándose primero al informativo Buenas tardes. Su popularidad aumenta al ser designada, en 1972, para la presentación del Festival de la OTI.
Su consagración se produce con su incorporación al prestigioso espacio Informe Semanal de Pedro Erquicia, donde permanecería hasta 1980. Ha presentado también el Telediario, hasta 1993 en que fue fichada por Antena 3 para hacerse cargo de su informativo Antena 3 Noticias de fin de semana. Permanece en la cadena privada hasta el año 2003 en que su contrato se da por finalizado.
Rosa María Mateo es, sin duda, la imagen de la integridad y la credibilidad en el periodismo español. Durante décadas, su voz serena y su mirada directa nos acompañaron a través de la televisión pública, convirtiéndose en un referente de profesionalismo en una profesión a menudo sujeta a presiones externas. Su carrera es un ejemplo de cómo la ética y el rigor informativo pueden prevalecer por encima del espectáculo, ganándose el respeto unánime de la sociedad.
En 2010 ha recibido la Medalla de Oro de Mérito al Trabajo, otorgada por el Ministerio de Trabajo e Inmigración.
Más allá de su labor ante las cámaras, Rosa María asumió la dirección de Radiotelevisión Española en un periodo de gran exigencia, defendiendo siempre la independencia de los medios públicos. Su figura ha sido fundamental para normalizar el liderazgo femenino en los medios de comunicación, demostrando que la experiencia y la solvencia intelectual son los valores más estables. Es una mujer que ha envejecido con la dignidad de quien sabe que la verdad es el único compromiso posible con el espectador.
Fuentes: