Pepa Tortosa Martorell
Me llamo Pepa, nací y viví en Valencia hasta 1991, que llegué a la Marina Alta. Vocal Xarxa de dones de la Marina Alta desde 2015.
Siempre he sido una activista de causas sociales. Sobre el año 1975, y después de militar en partidos políticos en la lucha antifranquista, llegué al feminismo.
En los grupos de autoconsciencia y en la Asamblea de Mujeres fui encontrando mi identidad como mujer feminista. Desde entonces no he parado. Participé en luchas para conseguir legalizar el divorcio, el aborto, por el derecho a los anticonceptivos, por las reformas en el código civil y penal que condenaban a la mujer al ostracismo personal, económico y social… y en estas luchas participé cuando todo era mucho más difícil.
En Febrero de 1991 llegué a Jesús Pobre con los almendros en flor, un buen presagio. Aunque continué participando en la Casa de la Dona de Valencia, de la que formo parte en el feminismo, echaba de menos en la comarca de la Marina Alta una actividad feminista.
Un día comiendo con dos amigas feministas llegadas de Valencia, Consuelo y Mª José, decidimos en hacer algo, aquella comida fue el inicio de la Xarxa de dones les Marines Llamamos a otras amigas, Gusi, Rosa, Julia… y con un pequeño grupo de mujeres empezamos a pensar qué queríamos hacer, para qué y cómo. Pensamos en un grupo de mujeres a nivel comarcal de las dos Marinas, la Marina Alta y la Baja, que nos sirviera como red para poder actuar conjuntamente en las dos comarcas, como un grupo de presión feminista ante las instituciones, nuestros ayuntamientos, y también que nos sirviera para informar, sensibilizar y reivindicar sobre los problemas de las mujeres, e implicar a la sociedad de nuestros pueblos en políticas feministas, algo ausente en aquellos años.
Pensamos que la Xarxa tenía que ser un grupo no jerarquizado, dando participación a cualquier mujer con ganas de hacer feminismo en la comarca. Así empezamos a conectar con mujeres que cada una conocíamos y que pudieran ser sensibles, explicándoles el proyecto e invitándoles a participar. Este proceso culminó en una cena en la Punta de Benimaquia, el 8 de marzo de 1994 donde pública y colectivamente se constituyó la Xarxa. Aún recuerdo el tríptico que preparó Gusi para el acto, hecho por ella como pudo, donde se explicaba la estructura del grupo, la declaración programática y los objetivos. He de decir que estábamos entusiasmadas, habíamos conseguido reunir unas 50 mujeres que compartíamos, sin conocernos, las inquietudes de ser mujeres en una sociedad patriarcal y que teníamos muchas ganas de hacer cosas.
Hemos sido creadoras. Desde el inicio de la Xarxa, los últimos jueves de mes, nos concentrábamos en la Glorieta de Denia con una pancarta en protesta por la violencia machista. Éramos pocas, pero armábamos ruido, salíamos en los medios de comunicación y empezamos a denunciar los asesinatos de mujeres. Aún recuerdo como la gente nos miraba con cara de extrañeza pensando si estábamos locas.
Desde los inicios empezamos a celebrar el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, de forma reivindicativa con manifestación en Denia. Así tuvimos lemas como en el 2001 “Ja prou de violencia contra les dones”. 2002 “Juntes lluitem, canviem, gaudim”. 2003 “Dones per la pau, pel dret a viure sense violencia”. También iniciamos la conmemoración del 25 de noviembre día internacional contra la violencia de género.
Siempre hemos querido tejer redes con otras mujeres por eso no hemos pedido carnet de feminista para entrar en el grupo, ni hemos extendido carnets a las mujeres que formamos la Xarxa.
Con esa idea el año 1995 organizamos un encuentro de todas las concejalas electas de la comarca para establecer estrategias comunes feministas en los ayuntamientos. En aquella reunión que tuvo mucha afluencia de mujeres de todos los partidos, entre otras cosas propusimos que los partidos incluyeran en sus listas más mujeres. Para nosotras era imprescindible incidir en las políticas municipales por ser las próximas a la ciudadanía i donde vivimos lo cotidiano. Trabajamos para que los ayuntamientos constituyeran Planes de Igualdad, Consejos de la mujer y concejalías de igualdad, políticas con perspectivas de género en presupuestos, cultura, deportes. Las propuestas resultaban innovadoras, en la actualidad todos los ayuntamientos tienen concejalía de igualdad y la mayoría Plan de Igualdad.
Nuestra red no terminaba en la comarca, estábamos conectadas con feministas de Valencia y Alicante y participábamos en jornadas y eventos como Xarxa.
Nuestra visión siempre ha sido global, sin olvidar las mujeres del mundo, nuestras compañeras, nuestras hermanas. Por eso apoyamos nuestras hermanas en la guerra de Afganistán, participamos activamente en lucha contra la feminización de la pobreza en la Marxa Mundial 2000, comprometiendo a todas las corporaciones para que aprobaran una moción, participamos en los actos y manifestaciones que se celebraron en Valencia, Bruselas y Nueva York, he hicimos nuestro el logo de la Marxa.
Desde 2002 fuimos precursoras en unos actos que hoy son habituales, los reconocimientos a las mujeres de la comarca y del resto del estado español y que algunas eran desconocidas a pesar de su labor y testimonio vital en favor de los derechos de las mujeres.
En los últimos años hemos tenido muchas satisfacciones. La aparición de otros grupos feministas en la comarca, con las que conjuntamente hemos organizado las grandes manifestaciones de Madrid. En el Tren de la Libertad, para parar la reforma de la ley Gallardón, cuando el PP pretendía revocar la ley del aborto, fuimos las promotoras en la comarca, la reforma no se llevó a término. La otra gran manifestación, la Marcha 7N contra todas las violencias de género, sirvió para aglutinar a los grupos feministas comarcales y realizar un trabajo coordinado. En las dos ocasiones salieron hacia Madrid dos autobuses de la comarca. En el trabajo realizado en la marcha 7N implicamos a la mayoría de los ayuntamientos de la comarca con mociones y con el compromiso de poner pancartas en el edificio del ayuntamiento cada vez que se cometa un feminicidio.
En toda nuestra actividad, tanto de sensibilización como reivindicativa y de formación, pienso que la Xarxa y cada una de las compañeras que participamos o han participado hemos dejado nuestro granito de arena.
Para mí, además, a nivel personal como feminista, compartir mi vida y experiencias con las compañeras y amigas de la Xarxa ha sido un soporte importante. Saber que estáis ahí, que puedo compartir, que aprendo de todas, que cuando estoy decaída me animáis, ha sido un lujo. Hemos trabajado mucho a veces hemos pasado momentos amargos cuando esperamos más sintonía social, pero también nos hemos divertido. Vuestras risas, vuestro apoyo me acompañan.
Fuente
25 Anys de Feminisme a la Marina Alta.
© Xarxa de Dones de la Marina, 2019