Christine de Pisan
Christine de Pisan (c. 1364-c. 1430) fue una escritora, filósofa y poeta veneciana que, tras enviudar y quedarse a cargo de su familia, se convirtió en la primera mujer escritora profesional conocida en Francia. Su capacidad para ganarse la vida y mantener a su familia exclusivamente a través de su pluma es, en sí misma, un acto pionero y un avance para la independencia económica femenina.
«La primera vez que vemos a una mujer tomar su pluma en defensa de su sexo» fue en la Francia del siglo XV. Así lo aseguraba Simone de Beauvoir, en su ensayo El segundo sexo, uno de los textos fundamentales del feminismo moderno. Esa primera feminista de finales de la Edad Media era Christine de Pizan, poeta y erudita que defendía ideas tan «revolucionarias» como que la inferioridad femenina en realidad no era natural y que si las niñas tuvieran una educación igual a la de los niños «aprenderían y entenderían las dificultades y las sutilezas de todas las artes y las ciencias tan bien como los hombres«.
Tras enviudar, y con tres hijos a su cargo, esta mujer de letras vivió de su pluma y se hizo famosa por su reivindicación del saber y la dignidad de las mujeres mucho antes de la llegada de los masivos movimientos feministas de siglos posteriores.
Su obra más influyente, «La Ciudad de las Damas» (1405), es un texto fundamental para el feminismo. Guerreras, mártires, santas, poetas, científicas o reinas: Christine reunió a las mujeres de la historia y de la mitología en una ciudad para demostrar que la opresión del hombre era la única y verdadera causa de la inferioridad femenina. «No todos los hombres (sobre todo los más inteligentes) comparten la opinión de que es malo educar a las mujeres. Pero es cierto que muchos hombres estúpidos lo afirman, ya que no les gusta que las mujeres sepan más que ellos«, sostenía. En esta alegoría, De Pisan defendió ferozmente a las mujeres de los ataques misóginos comunes en la literatura de su época. Reivindicó la inteligencia, la valía y la capacidad de liderazgo de las mujeres, argumentando que la supuesta inferioridad femenina se debía a la falta de educación y oportunidades, no a la naturaleza. A través de este texto, De Pisan no solo refutó la misoginia secular con lógica y erudición, sino que creó un espacio simbólico donde las mujeres de la historia podían ser celebradas por sus logros, sirviendo como una precursora del pensamiento feminista con siglos de antelación.
Christine escribió sin interrupción durante años, a menudo sobre el recuerdo de la juventud perdida y sobre la situación de las viudas, pero también sobre los cambios de la fortuna, la política y la sociedad. La situación política no era nada prometedora. Enrique V de Inglaterra invadió Francia en 1415, y Christine, que por primera vez no se sentía segura en París, decidió dejar la ciudad y prefirió refugiarse en un convento, probablemente en Poissy, donde años antes su hija había tomado los hábitos. Allí se quedó más de una década.
Fuentes: