Dolores Ibárruri
Política española más conocida como La Pasionaria (Gallarta, 1895 – Madrid, 1989). Nacida en una familia minera conservadora, Dolores Ibárruri se interesó por la lucha obrera bajo la influencia de su marido, un militante socialista con el que se casó en 1915. Desde que pasó a la acción con motivo de la huelga general revolucionaria de 1917, Dolores Ibárruri fue adquiriendo prestigio como oradora y articulista política, a pesar de que había interrumpido muy pronto su formación escolar para ponerse a trabajar como sirvienta.
Universalmente conocida como «La Pasionaria», fue una política, líder comunista y oradora española cuya figura se convirtió en un símbolo de la resistencia antifascista durante la Guerra Civil Española. De origen minero en Vizcaya, su militancia y su oratoria ardiente le valieron el apodo que la acompañaría de por vida.
Impresionada por el triunfo de la Revolución bolchevique en Rusia, Dolores Ibárruri participó junto con la agrupación socialista de Somorrostro, de la que era miembro, en la escisión del PSOE que dio lugar al nacimiento del Partido Comunista de España (PCE) en 1920, llegando a formar parte de su Comité Central en 1930; en 1931 se trasladó a Madrid para trabajar en la redacción del periódico del Partido, Mundo Obrero.
Como una de las primeras mujeres en ocupar posiciones de liderazgo en el Partido Comunista de España (PCE) y como diputada, La Pasionaria demostró una audacia y un coraje político excepcionales. Su famosa consigna «¡No pasarán!» se convirtió en el grito de guerra de la defensa republicana. Tras el exilio, continuó siendo la presidenta del PCE, manteniendo viva la lucha democrática desde el extranjero. Su vida es un ejemplo de compromiso ideológico inquebrantable y de cómo una mujer, a través de la elocuencia y la convicción, puede movilizar a las masas y desafiar al poder en los momentos más críticos de la historia.
El trece de mayo de 1977, con la emoción y la dignidad de una anciana invencible, llegó a Madrid, junto con otros exiliados. En las primeras elecciones democráticas fue elegida diputada, por Oviedo, simbolizando con ello una reconciliación. Dolores, a su vuelta, dio mítines, habló y escuchó a la gente en Madrid, participando en el Parlamento, junto con Alberti, la foto de los dos juntos bajando de las escaleras del hemiciclo forma parte de los más emotivos recuerdos del momento.
Vivió hasta los noventa y tres años, muriendo en Madrid un doce de noviembre de 1989.
Fuentes: