| |

Francisca Morlán Ramos

Fue una de las figuras centrales de la histórica huelga de las conserveras en Galicia en 1918. En un contexto de miseria y explotación extrema, donde las mujeres trabajaban jornadas inhumanas por salarios de hambre, Francisca emergió como una líder natural del sindicalismo de base. Ella personificó la valentía de las mujeres que, cansadas de la precariedad, decidieron paralizar la producción para exigir justicia.

Su papel en la movilización de Vilagarcía de Arousa fue crucial para la organización de la resistencia obrera femenina. Francisca y sus compañeras no solo luchaban por el pan, sino por el reconocimiento de su condición de sujetos políticos y trabajadoras con derechos. Aunque su nombre fue silenciado por la historia oficial durante décadas, su legado ha sido rescatado como un símbolo de la fuerza colectiva de las mujeres gallegas y su capacidad para desafiar el poder económico y patriarcal desde las fábricas.

Fuente: